Dulce elixir de la muerte, anhelo de mi existencia, qué me has hecho, vida, no me sigas, no eres mía.
Te veo desfilar día a día y nunca vienes por mí, no lo sé... voy a llamarte pues te deseo, solo a ti.
Agoniza mi existencia, dulce muerte, amada mía.
Espero tu implacable beso para finalizar mi pesadilla.